Siempre inicia tu día con esta afirmación:
La paz de Dios que sobrepasa toda comprensión está ahora en
mi mente y en mi cuerpo.
Después seguir el con bastante positivismo y optimismo.
Cuando se tenga algún problema y se piense que no hay solución
afirmar lo siguiente:
No estoy solo. El señor me acompaña y todo el día estará cerca
de mí, esto nos ayudara a saber que aunque creamos que estamos solos en
realidad no lo estamos.
Cuando tengamos que tomar una decisión difícil y no sepamos
cual es la mejor o cual nos convenga mas recordemos esto:
Dios me ayudara en todas las decisiones, y como en el no hay
error todo lo erróneo se apartara de mi mente.
En aquel momento en el que sintamos que nuestra vida no
tiene rumbo pensemos en esta afirmación:
Creo que Dios me guía. Recibo esa guía y actuare de acuerdo
con ella sin vacilaciones.
Siguiendo los pasos anteriores lograremos cocinar una vida
llena de éxitos y triunfos, no se pueden omitir los pasos o de lo contrario no
se llegara a lo deseado y recordemos que el ingrediente principal es la fe
hacia Dios.